Fábrica de Aperos de Huasos un tesoro en Vilcún

En el marco del permanente apoyo y fomento a emprendimientos y empresas locales, la Alcaldesa Susana Aguilera Vega visitó la Fábrica de Aperos de Huasos, creada hace 45 años por Hermógenes Vásquez, un vilcunino que desde entonces creía en la reivención. Al fallecer en 2015, Africa Vásquez, una de sus dos hijas, heredó esta empresa que se ha consolidado como única en su rubro.

Hasta el galpón azul, ubicado en la entrada a la localidad de Vilcún, colindante con el terreno donde se construye el nuevo cementerio municipal, y acompañada por la encargada de la Oficina de Turismo Municipal, Patricia Fuentes Cares, y por el encargado de UDEL, Mauricio Peña Jara, llegó la máxima autoridad comunal, acogiendo una invitación hecha por la concejal Sandra Pakarati Herrera, con el fin de «descubrir el enigma del galpón azul».

«Antiguamente mi padre tenía fábrica de cuchillos, pero al ingresar los chinos al mercado chileno, eso se masificó y quebró su empresa. Tenía un amigo folclorista que le dijo que no tenía dónde comprar espuelas, y así comenzó con mi mamá a hacerlas a pulso y de a poquito a vender y masificar», explicó Africa Vásquez.

Orgullosa de ser la heredera de este sueño, explica que la fábrica mantiene su sello. «Eodos los días él está aquí. Nos toca el hombro, nos viene a ver bastante a menudo el caballero y siempre nos ayuda. Una cosa insólita que ocurrió fue un día que nos faltaba un fierro y Marco -mi jefe de taller- soñó con él. En el sueño, mi padre le dijo dónde estaba, fuimos a mirar y ahí mismo lo encontramos. El está aquí, cooperándonos», relata.

Marco Valenzuela conoce bien el oficio. Lleva 18 años trabajando entre los fierros que dan vida a esta tradición. En su condición de jefe de taller, está agradecido de la oportunidad que hoy le permite estar a cargo de la producción de los distintos tipos de espuelas y de los 12 trabajadores que -al igual que él- son orgullosos vilcuninos.

La Fábrica de Aperos de Huasos es una empresa distinta, no tiene ni busca publicidad. En el galpón azul no hay ningún letrero, no hay folletos ni volantes que promocionen sus productos. Ha crecido a través de personas que se pasan el dato, aumentado así la oferta de sus productos y también su clientela.

Si bien abastece a escuelas folclóricas, corraleras, finas, a cuequeros, corraleros y a colegios a nivel nacional, Africa Vásquez explica que todavía no dan abasto y que se encuentran concentrados en tratar de cubrir el cien por ciento de los mercados chilenos.

«No tenemos competencia prácticamente, pero no podemos ser más masivos todavía. Con la clientela que tenemos en esta época (septiembre) y el personal que tenemos, todavía no damos abasto para cumplir el cien por ciento de nuestros requerimientos», puntualizó.

Esta exitosa empresaria, que logró su título en ingeniería comercial avanzada su vida adulta, irradia la alegría y satisfacción del trabajo que realiza, ya que a su juicio esto «aumenta el orgullo por Chile». «Uno coopera con que se sienta un mayor orgullo por nuestra patria. Nuestro baile nacional (la cueca) es hermoso, uno coopera con eso», precisa.

«Un pequeño tesoro»

En tanto, la Alcaldesa Suana Aguilera Vega valoró positivamente las posibilidades que abre tener en la comuna esta fábrica, que es única en su rubro.

«Ellos han tenido una política de trabajo familiar, pero nosotros siempre hemos potenciado lo que tenemos en nuestra comuna. Este es un trabajo muy particular que obedece a un sector de la población que lleva con pasión la chilenidad que es tan importante en nuestros territorios. Aquí hay un pequeño tesoro», manifestó la autoridad comunal.

La concejal Sandra Pakarati, nacida y criada en la comuna, explicó que era muy importante que la alcaldesa conociera esta fábrica y su trabajo, por cuanto es una iniciativa «con mucho esfuerzo familiar y con una tradición huasa, única».

«Llegué a este paraíso maravilloso que es esta fábrica de espuelas, donde además se valora lo local; todos sus trabajadores son de la comuna», dijo la gestora de la visita de la máxima autoridad comunal, al puntualizar la relevancia de potenciar los productos que se generan en la comuna, desde la artesanía en telar hasta este interesante trabajo en fierro. «Tenemos las mejores espuelas, las más lindas y hechas artesanalmente en nuestra comuna», explicó.

Para esta familia los desafíos no terminan. La proyección emprendedora del abuelo también se encarna en Brian Schuster, uno de los dos hijos de Africa Vásquez, quien hace tres años asumió la gerencia de Master Acero, fábrica y distribuidora de productos de ferretería que se abre mercado en la región y quien a comienzos de 2019 viajará a China para explorar nuevos horizontes.