{"id":16016,"date":"2020-10-07T08:45:22","date_gmt":"2020-10-07T11:45:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.primeranota.cl\/web\/?p=16016"},"modified":"2020-10-07T08:45:22","modified_gmt":"2020-10-07T11:45:22","slug":"francisco-huenchumilla-dar-vuelta-la-pagina-al-neoliberalismo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.primeranota.cl\/web\/opinion\/francisco-huenchumilla-dar-vuelta-la-pagina-al-neoliberalismo\/","title":{"rendered":"Francisco Huenchumilla: Dar vuelta la p\u00e1gina al neoliberalismo"},"content":{"rendered":"<p>Hace medio siglo, Milton Friedman le puso el broche de oro al paradigma neoliberal cuando \u2013en una columna del diario m\u00e1s importante de los Estados Unidos\u2013 declar\u00f3 que la responsabilidad social de la empresa consist\u00eda solamente en maximizar las utilidades de los accionistas y respetar las leyes, incluyendo la libre competencia.<\/p>\n<p>Una d\u00e9cada despu\u00e9s, gobernaban Thatcher en Inglaterra, Reagan en Estados Unidos y Pinochet en Chile, posiblemente los tres pol\u00edticos m\u00e1s identificados con el neoliberalismo. Con la crisis de la deuda en los 80, se instal\u00f3 el Consenso de Washington, que recetaba a los pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina la medicina neoliberal. En esa \u00e9poca, Deng Xiaoping sumaba a China a las econom\u00edas de mercado y, al t\u00e9rmino de la d\u00e9cada, los ciudadanos de Alemania del Este botaron el muro de Berl\u00edn, iniciando el fin del imperio sovi\u00e9tico. En definitiva, el paradigma neoliberal del individualismo por sobre todo, que los mercados resuelven todo y se autorregulan, pas\u00f3 a ser el sentido com\u00fan de las cosas, el pensamiento hegem\u00f3nico.<\/p>\n<p>Hubo cambios de posici\u00f3n notables a lo largo de esos 20 a\u00f1os. Muchos de los personajes destacados de la centroizquierda chilena, que abominaban de las pol\u00edticas de Pinochet y los Chicago Boys hasta 1989, pasaron a ser defensores de los mercados y de la sociedad del m\u00e9rito. Ayudaron a convertir la econom\u00eda de mercado en la sociedad de mercado.<\/p>\n<p>Esto, tuvo al menos dos problemas en Chile. En primer lugar, la sociedad de m\u00e9rito requiere, como condici\u00f3n previa, la igualdad de oportunidades, pero en Chile b\u00e1sicamente tenemos una sociedad dividida como torta de milhojas, en finas capas de desigualdad que permanecen hasta hoy. Los colegios particulares subsidiados eran la perfecta expresi\u00f3n de ello. El 1% de la poblaci\u00f3n sigue controlando m\u00e1s de 20% de la riqueza, y el 10% m\u00e1s rico controla en torno al 40% de ella. El Estado no tuvo la convicci\u00f3n ni la fuerza pol\u00edtica para aplanar la cancha, cuando en realidad para generar igualdad de oportunidades habr\u00eda que inclinar la cancha en favor de los m\u00e1s desfavorecidos, como lo han relevado las mujeres en b\u00fasqueda de la igualdad de g\u00e9nero.<\/p>\n<p>En segundo lugar, un grupo importante de los m\u00e1s grandes e influyentes empresarios no estaban disponibles para cumplir la segunda parte de su responsabilidad social, es decir, respetar las leyes y las reglas de la libre competencia. La colusi\u00f3n, las operaciones financieras ilegales, el abuso de los clientes, el\u00a0<em>lobby<\/em>, las tasas de inter\u00e9s usureras y la evasi\u00f3n de impuestos, son caracter\u00edsticas de esta \u00e9poca. Hasta el Presidente de la Rep\u00fablica tiene sus capitales en para\u00edsos fiscales y ha evitado ser condenado por operaciones financieras ilegales, pagando multas m\u00ednimas por adelantado. Al mismo tiempo, los grandes empresarios financiaban las candidaturas pol\u00edticas de su inter\u00e9s, lo que dejaba a buena parte de los \u201crepresentantes del pueblo\u201d a merced de los intereses empresariales.<\/p>\n<p>La institucionalidad se acomod\u00f3 a \u201clos acuerdos\u201d, de forma que los amigos de cada lado eran los designados para dirigir las instituciones nacionales, siempre y cuando estuvieran disponibles a respetar \u201clas reglas del juego\u201d.<\/p>\n<div class=\"publicidadNotas\">\n<div id=\"div-gpt-ad-1548266057802-0\"><\/div>\n<\/div>\n<p>Al mismo tiempo que esto ocurr\u00eda y se fortalec\u00eda a lo largo de los a\u00f1os, con destacados casos de corrupci\u00f3n salpicados entremedio, las reglas del mercado se aplicaban a las grandes mayor\u00edas. No a los subsidios generalizados, porque no hay plata (impuestos) para financiarlos. Vayan a la universidad y el Estado les da un pr\u00e9stamo, pero por intermedio de los bancos. Protejamos a las pymes, pero reduzcamos m\u00e1s los impuestos a los m\u00e1s ricos. Y a la hora de pedir cr\u00e9ditos, les pedimos garant\u00edas que no tienen y les cobramos una tasa de inter\u00e9s muy superior, si es que lo consiguen. Es probable que todo esto tenga buenas explicaciones coyunturales, pero los efectos perversos, no previstos, nos persiguen inexorablemente.<\/p>\n<p>Es decir, el mercado aplica a los que no se lo pueden saltar: las clases medias. Los ricos se acomodan entre ellos y el 10% de pobres que a\u00fan tenemos viven en gran medida de los subsidios del Estado. La clase media, paga precios de mercado, 19% de IVA incluido, tasas de inter\u00e9s de mercado, medicina de mercado, peajes de mercado y un largo etc\u00e9tera, mientras otros van al supermercado y piden factura en vez de boleta, no pagan las contribuciones de las casas de veraneo por 30 a\u00f1os, pagan 3 y les condonan las multas e intereses.<\/p>\n<p>Por eso, los $30 del metro de Santiago tuvieron tanto eco y respaldo. Las reglas del mercado son injustas, como lo se\u00f1al\u00f3 el Presidente Aylwin en 1990. Pero peor a\u00fan, los llamados a cumplirlas y hacerlas cumplir no lo hicieron. Por el contrario, las abusaron y dejaron abusar en beneficio propio y de sus cercanos.<\/p>\n<p>Ahora enfrentamos un per\u00edodo dif\u00edcil, debido a las consecuencias de la pandemia. El desempleo es y se mantendr\u00e1 alto. El Estado, que debiera ser el soporte de los m\u00e1s perjudicados est\u00e1 muy debilitado, y el actual Gobierno est\u00e1 preso en su ideolog\u00eda.<\/p>\n<p>Salir de estas dif\u00edciles circunstancias requiere un cambio de enfoque. Es necesario abandonar el paradigma neoliberal, para poner en su lugar un concepto de la sociedad y del Estado que se haga cargo del hecho de que las personas vivimos en sociedad y que no es cierto que cada uno se debe exclusivamente a su m\u00e9rito. Los que quedaron cesantes durante esta crisis, ciertamente no lo est\u00e1n por falta de m\u00e9rito. Si el due\u00f1o de un peque\u00f1o negocio quebr\u00f3, no se debe a su incompetencia. Si a una ni\u00f1a le da c\u00e1ncer, no podemos decir que es culpa de ella o de sus padres y deber\u00edamos financiarle entre todos el mejor tratamiento posible. Estos problemas no los resuelven los seguros individuales, suponiendo que la persona tenga dinero para pagarlos, los resuelve la sociedad toda.<\/p>\n<p>Este Gobierno ya acept\u00f3 la idea de que los seguros de desempleo individuales son insuficientes y los seguir\u00e1 financiando el Estado. En el primer Gobierno de la Presidenta Bachelet, tambi\u00e9n aceptamos dar una pensi\u00f3n solidaria a los que no lograron generar una pensi\u00f3n de supervivencia. Anteriormente, con Lagos, se cre\u00f3 el Auge. Todos estos son mecanismos, insuficientes todav\u00eda, que se contraponen con el paradigma neoliberal. Necesitamos desarrollarlos y fortalecerlos.<\/p>\n<p>Para eso hay que redactar una nueva Constituci\u00f3n. Una que cambie la mirada desde la sociedad de mercado hacia una sociedad solidaria, que usa los mecanismos de mercado donde estos son \u00fatiles y le asigna al Estado la provisi\u00f3n de aquellos bienes y servicios que, como dijo el fil\u00f3sofo Michael Sandel, el dinero no puede comprar<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace medio siglo, Milton Friedman le puso el broche de oro al paradigma neoliberal cuando \u2013en una columna del diario m\u00e1s importante de los Estados&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":7152,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2,267],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.primeranota.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16016"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.primeranota.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.primeranota.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.primeranota.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.primeranota.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16016"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.primeranota.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16016\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16017,"href":"http:\/\/www.primeranota.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16016\/revisions\/16017"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.primeranota.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7152"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.primeranota.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16016"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.primeranota.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16016"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.primeranota.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16016"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}