{"id":9981,"date":"2019-09-13T08:05:13","date_gmt":"2019-09-13T11:05:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.primeranota.cl\/web\/?p=9981"},"modified":"2019-09-13T08:24:13","modified_gmt":"2019-09-13T11:24:13","slug":"columna-de-rayen-ingles-hueche-macondo-la-ciudad-del-olvido","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.primeranota.cl\/web\/portada\/columna-de-rayen-ingles-hueche-macondo-la-ciudad-del-olvido\/","title":{"rendered":"Columna de Rayen Ingles Hueche, \u201c Macondo: La ciudad del olvido\u201d"},"content":{"rendered":"<p>Para las generaciones de personas j\u00f3venes, acostumbradas a\u00a0 las series populares\u00a0 de aplicaciones tecnol\u00f3gicas, que exploran nuestros sentidos\u00a0 y extienden los pensamientos a mundos paralelos, extremos y mitigantes, les resulta compleja la palabra \u201cmacondo\u201d, pues limita en la nostalgia del desorden, caos y situaciones indecorosas\u00a0 que resultan dif\u00edciles de explicar, basado en literatura a\u00f1eja. Hay un sentido de traducci\u00f3n que resulta indescriptible y de antiguas generaciones, nosotros!<\/p>\n<p>Macondo es la cuidad del olvido, distinta a la experiencia\u00a0 que\u00a0 protagoniza\u00a0 Soda Stereo en la cuidad de la Furia, pues esta \u00faltima manifestaci\u00f3n\u00a0 resulta clara, objetiva y atribuible a un sujeto. Sin embargo, y por tercera o cuarta vez \u00a0hablar de macondo es una concepci\u00f3n incolora, presente, manifiesta y que a diferencia de la furia, nos envuelve a todos en un sentido\u00a0 de participaci\u00f3n, como si fuera una corriente social. Comprendo\u00a0 a macondo como la ciudad del olvido.<\/p>\n<p>Podr\u00eda hablar de nuestra sociedad y su af\u00e1n de consumir el tiempo presente sin pasado y sin futuro, envuelto en una especie de vestido multicolor que no grafica la figura\u00a0 humana como protagonista del desfile. Nos olvidamos de todo o gran parte de nuestras decepciones, errores y etapas confidentes, lo hacemos para perdonar, para seguir, para querer, para aprobar, en general, para distribuir muestras de valent\u00eda y superaci\u00f3n en un mundo de s\u00faper h\u00e9roes. De alguna extra\u00f1a forma, ocultamos los vaivenes, sus causas y efectos, gatillando en discursos poderosos cargados de argumentos que la historia, siempre permite.<\/p>\n<p>Las caricaturas de h\u00e9roes e insipientes hero\u00ednas,\u00a0 sustenta la amnesia colectiva sobre la \u00a0que diariamente decimos so\u00f1ar, planificar, trabajar y al final del d\u00eda con ganas de descansar, \u00a0con\u00a0 necesidad de afecto, pero usando celular. No es un lamento, es una descripci\u00f3n de las energ\u00e9ticas palabras de gente que conozco, y cuya final de frase siempre es; quiero descansar, casi como final de cumbia, la misma que negamos, pero nos alimenta el \u00e1nimo.<\/p>\n<p>Que moviliza a nuestra sociedades en la cuidad del olvido?\u00a0 Algunas hablamos de vejez, genero, democracia, otros econom\u00eda, pol\u00edtica, far\u00e1ndula, cada uno con su causa, su \u00a0cosmovisi\u00f3n, sus valores y la escaza tolerancia a quienes de forma atrevida arremeten las veces necesarias, para seguir manteniendo la confianza en un mundo mejor, una buena democracia o la reciente frase, democracia sana.<\/p>\n<p>El protagonismo vivo de quienes a trav\u00e9s de las nuevas manifestaciones, contribuyen al debate, cuya afinidad est\u00e1 lejos de las pr\u00e1cticas culturales y el sentido diario de percibir nuestros propios cambios, que desde el sentido com\u00fan, nos mantienen en la trinchera de la falta de an\u00e1lisis. Porque es \u00a0verdad que cuesta encontrar la demanda\u00a0 propia, entre tantas otras, que parecen interesantes populares y atingentes, se parecen a nuestras ideas y por eso el miedo a la maldici\u00f3n de macondo cuando los \u201cBuendia\u201d se casaron entre primos y se teme hijos con cola de chancho, que buena analog\u00eda, pues nos invita a cuidar nuestras ideas, a proyectarla de manera clara y en contextos objetivos, de lo contrario podr\u00edamos tener resultados poco naturales.<\/p>\n<p>La sociedad moderna, en el paso del tiempo, busca su conexi\u00f3n en el mundo de la ciencia, tecnolog\u00eda y comunicaci\u00f3n, conquistando espacios, opinando en muros y desarrollando opini\u00f3n publica desde la presi\u00f3n u opresi\u00f3n para las v\u00edctimas. Es lo que acontece con el ser mujer, con nuestra instruida fragilidad, con nuestra s\u00faper valorada libertad y la convivencia de dos contextos que a su encuentro siguen reclamando libertad, son ideas primas, como los n\u00fameros primos que conocimos en el colegio, cuya combinaci\u00f3n da resultados distintos, as\u00ed acontece con nuestras vidas, con las legitimas demandas y su relaci\u00f3n con\u00a0 la prolongaci\u00f3n de pr\u00e1cticas sociales que restringen la\u00a0 participaci\u00f3n y el empoderamiento en quienes son m\u00e1s vulnerables.<\/p>\n<p>Macondo, es la cuidad del olvido, pues detr\u00e1s del muro esta \u00a0la representaci\u00f3n\u00a0\u00a0 de quienes se defiende, se apoya o se incluye, una contradicci\u00f3n proteccionista que sigue proyect\u00e1ndose en nuestras acciones. Alguno se pregunta por qu\u00e9? La clave es la insistencia perpetua, de asumir el desaf\u00edo sin olvidar a quienes se representa, sin obviar las desigualdades en un pa\u00eds como el nuestro, sin presumir la superioridad de la emancipaci\u00f3n\u00a0 femenina como trofeo de guerra, pues nos faltan muchas batallas para estructurar una sociedad mejor con las mujeres.<\/p>\n<p>Los avances incalculables para nosotras, son motivo de buena convivencia\u00a0 y mejor vida, qu\u00e9 duda cabe, pero el optimismo basado en consolidaci\u00f3n de espacios de participaci\u00f3n, no han superado la igualdad en los ingresos y la opci\u00f3n de representaci\u00f3n pol\u00edtica basada en la elecci\u00f3n, determinante que refleja el verdadero estado de nuestras demandas.\u00a0 Es\u00a0 un contexto duro de exponer, toda vez que los ide\u00f3logos imprimen tratados de cuidado y protecci\u00f3n a sus causas, empapados de visiones ideol\u00f3gicas, cuya distancia de la realidad muchas veces es\u00a0 la pantalla y audio. Alguien dir\u00eda eso es nada, otros \u00a0dir\u00edan, eso es todo.<\/p>\n<p>La disyuntiva de los h\u00e9roes de Facebook, en la pr\u00e1ctica de condicionantes garantiza propagaci\u00f3n, pero no modificaci\u00f3n de conductas, cambio de actitud o nuevas realidades, el mundo cambia tan r\u00e1pido que el valor de ese cambio necesita poder, no queremos que se pierda \u00a0por tiempo, aglutinamiento o transformaciones con protagonistas ajenos.<\/p>\n<p>El aglutinamiento como fen\u00f3meno social, es similar al f\u00edsico, una apreciaci\u00f3n simb\u00f3lica compacta basada en un estereotipo cuya definici\u00f3n\u00a0 no tiene forma. As\u00ed somos los modernos, convencidos de nuestras formas y demandas, en un poder leg\u00edtimo de movilidad que promueve el bien estar de todo lo que habita en la tierra, incluyendo \u00a0aspectos que no est\u00e1n dimensionados por causa del olvido. Se nos olvido el pasado, la lucha de nuestras ancestras\u00a0 y que\u00a0 la exposici\u00f3n medi\u00e1tica de nuestro tiempo es un proyecto a largo plazo, basado en las percepciones sociales de quienes conviven en un escenario de desigualdad de g\u00e9nero. \u00a0\u00a0Esos contextos, que todos\u00a0 conocemos desde el mundo de la vida.<\/p>\n<p>La nominaci\u00f3n verbal de macondo, refleja el olvido de nuestros pactos pasados, los amigos de infancia, las promesas con sangre de juventud, las traiciones superadas, las heridas abiertas y las heridas cerradas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em><strong>\u201cEste proyecto es financiado a trav\u00e9s del Fondo de Fomento de Medios de Comunicaci\u00f3n Social del Gobierno de Chile y del Consejo Regional de La Araucan\u00eda\u201d<\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para las generaciones de personas j\u00f3venes, acostumbradas a\u00a0 las series populares\u00a0 de aplicaciones tecnol\u00f3gicas, que exploran nuestros sentidos\u00a0 y extienden los pensamientos a mundos paralelos,&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":9837,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[267,385],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.primeranota.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9981"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.primeranota.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.primeranota.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.primeranota.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.primeranota.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9981"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/www.primeranota.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9981\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9993,"href":"http:\/\/www.primeranota.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9981\/revisions\/9993"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.primeranota.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9837"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.primeranota.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9981"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.primeranota.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9981"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.primeranota.cl\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9981"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}