11 de septiembre: la democracia como tarea permanente de todas y todos
DECLARACIÓN PÚBLICA
Al conmemorarse un nuevo aniversario del golpe de Estado en Chile, la Directiva Regional de La Araucanía del Partido Demócrata Cristiano recuerda esta fecha desde nuestra tradición humanista cristiana y desde una convicción fundamental: la democracia, el respeto irrestricto de los derechos humanos y la dignidad de cada persona constituyen bases esenciales de nuestra convivencia nacional.
El 11 de septiembre de 1973 significó la ruptura violenta del orden democrático y constitucional de nuestro país, dando inicio a una dictadura en la que miles de compatriotas fueron perseguidos y se cometieron graves y sistemáticas violaciones a los derechos humanos. Ninguna circunstancia política, económica o social puede justificar que las diferencias entre los chilenos terminen resolviéndose mediante la fuerza, suprimiendo las libertades públicas y quebrantando las instituciones democráticas.
Nuestra historia nos enseña que la democracia nunca puede darse por definitivamente conquistada. No es solamente una forma de elegir autoridades ni un conjunto de instituciones y procedimientos. La democracia es también una tarea educativa que está siempre en realización. Cada generación debe aprender su significado, comprender sus responsabilidades y reconocer las consecuencias que tiene para la vida de las personas cuando el diálogo es sustituido por la violencia y la convivencia democrática cede frente a la imposición de la fuerza.
De allí la importancia de los ritos republicanos y de los actos de memoria democrática. Conmemorar el 11 de septiembre no significa permanecer prisioneros del pasado ni profundizar las divisiones entre los chilenos. Significa transmitir a las nuevas generaciones una experiencia histórica que nuestro país pagó demasiado caro. Quienes no vivieron aquellos acontecimientos deben poder comprender qué sucede cuando una sociedad deja de reconocerse en sus instituciones, cuando el adversario se transforma en enemigo y cuando la violencia termina venciendo al diálogo democrático.
Desde esa perspectiva, nos parece un profundo error para Chile y sus instituciones democráticas que no se realice una conmemoración republicana del quiebre de nuestra democracia. Más allá de las legítimas diferencias sobre nuestra historia reciente, existen acontecimientos que una República debe ser capaz de recordar institucionalmente. El 11 de septiembre de 1973 es uno de ellos.
Una democracia madura no teme recordar sus fracturas. Las reconoce, aprende de ellas y construye, a partir de esa memoria, compromisos comunes para que nunca vuelvan a repetirse.
Como democratacristianos de La Araucanía, reafirmamos este 11 de septiembre nuestro compromiso con una democracia fundada en la dignidad de la persona humana, los derechos humanos, la justicia social, el pluralismo y el diálogo. Una democracia donde nunca más la violencia pretenda reemplazar a la política y donde ninguna diferencia entre chilenos pueda justificar la ruptura del orden constitucional.
La democracia se hereda, pero también se aprende, se enseña y se defiende cada día.
Directiva Regional de La Araucanía
Partido Demócrata Cristiano