DC Araucanía:»5 de octubre, la democracia como encuentro y tarea permanente»
Este 5 de octubre conmemoramos uno de los acontecimientos fundamentales de nuestra historia reciente. Hace 38 años, millones de chilenas y chilenos concurrieron a las urnas y, mediante el voto, expresaron su voluntad de abrir para Chile un camino de recuperación democrática.
El triunfo del No fue mucho más que el resultado de una jornada electoral. Representó la capacidad de una sociedad profundamente dividida y herida de encontrar en la participación ciudadana, el diálogo político y los mecanismos institucionales un camino para recuperar la democracia y comenzar a reconstruir la convivencia nacional.
Como democratacristianos recordamos especialmente a quienes, desde nuestro partido y desde muchas otras tradiciones políticas y sociales, contribuyeron a construir aquella mayoría democrática. Recordamos el liderazgo de Patricio Aylwin, pero también el trabajo de miles de dirigentes, militantes, apoderados, jóvenes, mujeres, pobladores, trabajadores y ciudadanos anónimos que hicieron posible aquella histórica jornada.
El 5 de octubre nos recuerda también una enseñanza plenamente vigente: la democracia necesita diálogo, acuerdos y respeto por quienes piensan distinto. El adversario político no puede convertirse en enemigo. Cuando la política renuncia al diálogo y se impone la lógica de la descalificación, la intolerancia o la violencia, es la convivencia democrática la que termina debilitándose.
Conmemorar el triunfo del No, por tanto, no significa solamente mirar hacia el pasado. Significa renovar un compromiso con el presente. La democracia nunca puede darse por definitivamente conquistada: debe ser cuidada, fortalecida y transmitida a las nuevas generaciones mediante la participación, la educación cívica y el respeto irrestricto a los derechos humanos y a las instituciones republicanas.
Desde La Araucanía, una región que conoce especialmente la necesidad del encuentro y del diálogo, reafirmamos nuestra convicción de que ninguna diferencia política, social o cultural puede ser resuelta mediante la violencia. Chile necesita nuevamente fortalecer la capacidad de encontrarse, escucharse y construir acuerdos, incluso —y especialmente— entre quienes mantienen profundas diferencias.
A 38 años de aquella jornada histórica, rendimos homenaje a quienes hicieron posible el reencuentro de Chile con la democracia y reafirmamos una convicción que pertenece a lo mejor de nuestra tradición humanista cristiana: la democracia no es solamente una forma de elegir autoridades; es una manera de convivir, reconociendo la dignidad del otro y construyendo juntos una patria común.
DIRECTIVA REGIONAL DE LA ARAUCANÍA
PARTIDO DEMÓCRATA CRISTIANO