Van Rysselberghe versus Macaya

Falta más de un mes para las elecciones del próximo 2 de diciembre, la competencia por la presidencia de la UDI está en marcha desde hace semanas.
En estos días, ambos dirigentes no sólo se han encargado de reunir apoyos e ir conformando las listas con que disputarán la conducción del gremialismo, sino que también han marcado diferencias sobre el tipo de partido y el liderazgo que esperan construir en caso de resultar electos.
En ella medirán fuerzas la actual timonel, Jacqueline van Rysselberghe, y el jefe de la bancada de diputados, Javier Macaya.
En ese contexto, es que Emol consultó a expertos y dirigentes de la tienda sobre ¿qué creen que está en juego durante la elección interna de la UDI?

EL CONTROL DEL PARTIDO

Para el decano Facultad de Gobierno Universidad Central, Marco Moreno, en estos comicios «lo que está en disputa es el perfilamiento que puedan tener en los próximos años de la administración del Presidente Piñera. Esto, en términos de si va a estar más cercana a las posiciones del Gobierno, tener un posicionamiento en lo que son algunos principios importantes para el partido o tendrá un giro hacia posiciones más liberales dentro del mundo de la derecha».

Aunque también plantea que lo más importante en esta contienda es «el control de la colectividad de cara a la nominación de candidatos para las elecciones de gobernadores, alcaldes y concejales el 2020 (…) comicios predictores de lo que ocurrirá en la parlamentaria del año siguiente».

Por su parte, el académico Universidad de Talca, Mauricio Morales, coincidió en que lo primero que se está jugando en la UDI es «el equilibrio de poder interno, considerando la tensión que existe entre el grupo más tradicional que representa Jacqueline van Rysselberghe y el grupo emergente representado por Macaya».

Asimismo, identificó otros aspectos, como «la renovación de rostros», donde «existe una puja al interior del partido por renovar esos liderazgos o esos rostros visibles. Esto no implica necesariamente jubilar a los famosos coroneles de la UDI, sino que invitarlos a dar un paso al costado al menos en lo que a visibilidad pública se refiere».

El cientista político además indicó que el gremialismo «se está jugando un cambio programático muy significativo, mientras la postura de Jacqueline van Rysselberghe es proteger a la UDI desde la derecha y desde la amenaza que José Antonio Kast significa -es primera vez que la UDI tiene una amenaza desde la extrema derecha-, el grupo de Macaya y compañía quiere avanzar hacia una derecha más liberal».

Y al igual que Moreno, apuntó que también está en controversia «la postura que va a tener (el partido) en los próximos años respecto al Gobierno del Presidente Piñera».

¿A QUIÉN PREFIEREN LOS DIRIGENTES?

Para los parlamentarios y alcaldes de la tienda la respuesta a la pregunta tiene matices. Sin embargo, un elemento que se repite al momento de entregar sus definiciones es la justificación de sus motivos, de por qué uno u otro candidato representa mejor el objetivo en disputa.

«Lo primero que se juega es el tipo de liderazgo que nos va a dirigir; el de Javier Macaya es de unidad, yo creo que importa mucho que volvamos a ser un partido unido, ese partido imparable que fuimos en el pasado. Lo segundo, es que su liderazgo es uno que consulta, que trabaja con los demás», opinó el diputado y vicepresidente UDI, Guillermo Ramírez.

Agregó que «yo creo que hay que retomar la mística que nos caracterizó en el pasado. Es decir, ser un partido centrado en los más pobres, con un sello social. No hay que ir a buscar modelos a Brasil ni a otra parte de cómo tiene que ser esta derecha que encarne a la UDI, tenemos que volver a nuestras raíces de ser un partido popular».

Desde el mundo municipal, el alcalde de Estación Central, Rodrigo Delgado, planteó que «el partido tiene que recuperar el rol estratégico que tuvo, en términos de las elecciones populares. Vale decir, la próxima municipal es la antesala de la presidencial y hay que comenzar a trabajarla desde ya».

«Por lo tanto, el partido y la nueva directiva se juegan muchísimo en esa consideración. Y hay que definir, aprendiendo de los errores del pasado, cómo va a ser la selección de los mejores candidatos y candidatas (…) eso es lo que se está jugando el partido en lo inmediato», expresó.

Asimismo, Delgado afirmó que lo que se juega en el mediano y largo plazo es «volver a ser el partido más grande de Chile. Para eso es importante que el lenguaje tenga mucho componente local, y para eso un grupo de alcaldes hemos apoyado la opción de Jacqueline van Rysselberghe. Ella se ha comprometido a tener un alcalde de secretario general en su lista y eso es tremendamente importante».

EL FACTOR UNIDAD

El componente local también es relevante para la senadora por Tarapacá, Luz Ebensperger, quien apuntó que «yo estoy con Jacqueline, ella es mujer, es de región, tiene la fuerza que la UDI necesita para que crezca y tratar de volver ser el partido más grande que fuimos en algún minuto».

No obstante, indicó que con estos comicios el partido «no se juega la vida», agregando que «yo no lo veo tan dramático, yo tengo una muy buena opinión de Javier Macaya también, pero creo que hay que trabajar con unidad, entender que nadie sobra. Probablemente tienen que venir cambios generacionales, pero los que somos más viejos tampoco sobramos».

Mientras que el diputado Renzo Trisotti señaló: «Yo creo principalmente que dos estilos de liderazgo (están en juego). Acá compartimos los principios, los valores, pero creo que principalmente es un tema más de estilo».

«Javier Macaya tiene un liderazgo que es más inclusivo, eso sería la diferencia. Pero independiente del resultado aquí se requiere la unidad para contribuir al Gobierno y cimentar que nuestro sector político se mantenga en un nuevo gobierno», afirmó.
Crédito Emol.